jueves, octubre 18, 2007

El DVD de Zodiac en México.


OBSESION QUE TE CONSUME.

Ni el cine atrapa a este sanguinario criminal.

Después de cinco años de ausencia, el hípervisual David Fincher regresa con la historia verdadera de uno de los casos sin resolver más intrigantes en la historia de los Estados Unidos: la del asesino serial de San Francisco conocido sólo como Zodiaco.

Entre los años 60 y principios de los 70, cuando los hippies llenos de slogans pacíficos como “Haz el amor; no la guerra” dejaban San Francisco con todo y sus flores en el cabello, un nuevo término se hizo presenten el vocabulario estadounidense: el “asesino serial” había llegado a Norteamérica. Aquel conocido como Zodiac, no fue el primero ni el único, pero sí el más notorio de la época. Todo comenzó en la Navidad de 1968, cuando una joven pareja, estacionada en la típica calle romántica bajo la luz de la luna, fue brutalmente asesinada sin razón aparente. Al principio se pensó que se trataba de un crimen pasional, quizá cometido por algún expretendiente de la chica, pero el inusual y sádico ataque fue pronto seguido por otros homicidios similares: primero otra pareja, luego una más y después un taxista.

Y entonces llegó el correo. La mañana del 1 de agosto de 1969, tres cartas escritas por un individuo que se hacía llamar Zodiac llegaron a la redacción de los periódicos Vallejo Times-Herald, el San Francisco Chronicle y el San Francisco Examiner. En las notas, el autor se hacía responsable de los asesinatos e incluía un criptograma de 408 caracteres donde, según él, revelaba su identidad. Pero esos sobres también contenían una amenaza: si los mensajes no eran publicados en la primera plana, más gente inocente moriría. Por supuesto, los mensajes se imprimieron y los medios alimentaron un frenesí que después se convirtió en una palpable histeria comunal. Robert Graysmith –en esta cinta interpretado por Jake Gyllenhaal y en la vida real el autor del libro en que se basa el filme-, un cartonista político que trabajaba para el San Francisco Chronicle, fue el primero en poder resolver el código del asesino, ligándolo con una película de 1932 titulada The Most Dangerous Game, donde un criminal emprende una cacería humana. Así comenzó el juego del gato y el ratón de lo que resultaría uno de los casos jamás resueltos más referenciados en la historia de los Estados Unidos.

UN AGRIO OLOR A MUERTE.

De eso se trata la sexta película de David Fincher (Denver, 1962), y esta vez el director de culto –en cuya filmografía es clara la obsesión norteamericana con la muerte y el dolor- se aleja un poco de su pirotécnico estilo visual desplegado en Fight Club y El Juego, y prefiere retratar el procedimiento de un crimen paso a paso, de una forma totalmente lineal: digamos, menos su Se7en y más Todos Los Hombres Del Presidente (Alan J. Pakula, 1976). Incluso formó parte de la selección oficial en el pasado festival de Cannes. El resultado es efectivo, con dosis iguales de intelecto y víscera, y demuestra la madurez del cineasta quien además, junto al cinematógrafo Harris Savides, se aventó el difícil reto de filmar esta superproducción enteramente en cine digital (sin la asistencia del celuloide o cinta, como Mel Gibson para Apocalypto o Miami Vice de Michael Mann) utilizando la cámara Thompson Viper FilmStream.

Además de Gyllenhaal, dentro del talentoso reparto están Robert Downey Jr. como Paul Avery, el reportero del San Francisco Chonicle –y quien al principio, al igual que la policía, descarta las teorías del tímido cartonista- y Mark Ruffalo como el inspector Dave Toschi, quien junto con su colega, William Amstrong (Anthony Edwards), se convierte en el líder de la persecución. Incidentalmente, Toschi inspiró a Steve McQueen para su papel en Bullit (Peter Yates, 1968) y a Clint Eastwood en Harry El Sucio (Don Siegel, 1971).

La primera parte del filme establece los asesinatos y sigue a cada uno de los involucrados mientras intentan conectar todos los puntos y dar claridad a las pocas claves existentes, pero la limitada colaboración entre los diferentes departamentos policíacos, que ansían ser los que capturen al asesino, complica las cosas. Habían varios sospechosos serios cuya facha era suficiente para declararlos culpables, pero nunca la evidencia definitiva y necesaria para presentar un caso sólido. Gran parte de las pruebas apuntaban a un misterioso hombre con un historial de pederastia llamado Arthur Leigh Allen , quien además usaba un reloj de zodiaco. Sin embargo, justo cuando parecía que el caso en su contra por fin procedería, él muere y deja todas las preguntas sin resolver. Preguntas que envuelven la narrativa de Fincher y las cuales no parece tener intención alguna de responder.

Atrás han quedado para el director sus trucos de cámara trademark (movimientos fluidos, imposibles, a través de pisos o cerraduras) y se concentra en los actores, en los personajes, y le abre camino a una historia que hasta el día de hoy vuelve locos a los investigadores.

REVIVIENDO EL PASADO.

El exdetective Ken Narlow, de 75 años de edad, nunca podrá olvidar cuando la ambulancia traía los cuerpos de una de las parejas de las víctimas. Ambos con los pies amarrados y apuñalados, una muerta y el otro aún luchando por vivir. Ahora, fungiendo como consultor del filme, confiesa que ver la recreación de lo efectuado por Zodiac fue igual de perturbador que cuando lo vivió en aquel entonces. “Es un caso al que se le intentó dar carpetazo, pero lo cierto es que siempre seguirá latente”, explica Narlow. Ciertamente, eso es lo que le sucedió a Graysmith, quien se preocupó tanto por el tema que hasta perdió su trabajo y a su esposa – en el filme interpretado por Chlöe Sevigny-. Incluso algunos asegurarían que lo que realmente distinguió al Zodiac de los otros asesinos, fue su campaña de marketing: se autonombró, anunciaba sus crímenes y jugaba con la policía. En sí, fue un criminal mediático, como Mickey y Mallory Knox, de Asesinos Por Naturaleza (Oliver Stone, 1994).

Casi cuatro décadas después, Narlow aún cree que el asesino anda suelto, mientras que Toschi y Graysmith están convencidos de que fue Allen. Pero hace cuatro años, en un laboratorio de ADN de San Francisco, un investigador que examinaba algunas de las antiguas cartas de Zodiac encontró una huella digital de un individuo masculino sobre la estampilla, y no encajaba con la de Allen. Lo cierto es que a través de los años, miles de manos han tocado estos documentos, y sin duda ahora están contaminados. Así también en el 2002, un programa de investigación televisiva presentó en horario estelar tres cartas de Zodiac, perdidas por 20 años. No obstante, un año después, la policía de San Francisco declaró el caso cerrado oficialmente. Hasta ahora.

A últimas fechas la policía de Vallejo, el pueblo al Este de la bahía donde ocurrió la matanza de los primeros amantes, publicó una declaración de que habían sido contactados por personas que indicaban la existencia de evidencia creíble que aún podría ser investigada. “Esto está moviendo las aguas de nuevo –dice Graysmith-, ya veremos qué sale a la superficie. Para eso están hechos los capítulos finales”.

LAS VICTIMAS.

Aunque en sus cartas a los periódicos Zodiac confesó/presumió haber asesinado a unas 37 personas, los investigadores sólo determinaron siete víctimas:

David Arhur Faraday (de 17 años) y Betty Lou Jensen (de 16). Muertos de un disparo el 20 de diciembre de 1968.

Michael Renault Mageau (19) y Darlene Elizabeth Ferrin (22). Asesinados el 4 de Julio de 1969. Darlene murió de un disparo en el hospital, Michael logró sobrevivir.

Bryan Calvin Hartnell (20) y Cecelia Ann Shepard (22). Acuchillados –Hartnell logró sobrevivir seis puñaladas- el 27 de septiembre de 1969, en lo que hoy en día se conoce como la isla Zodiac en el lago Berryessa.

Paul Lee Stine (29). Muerto de un disparo el 11 de octubre de 1969.

LA OTRA PELICULA.

En 2005 se lanzó otra cinta sobre estos asesinatos titulada The Zodiac. Dirigida por Alexander Bulkley (su ópera prima), es una producción de menor tamaño y con mucho menos publicidad que apenas duró unas cuantas semanas en cartelera. A su estreno, fue recibida con críticas mediocres que apuntaban su buen contenido pero poca aplicación. Ahora ya la encuentras en DVD Región 1 y fue protagonizada por Robin Tunney (Prision Break, Jóvenes Brujas), Justin Chambers (el Dr. Alex Karev de Grey’s Anatomy) y Rory Culkin (Down In The Valley, Señales). Como dato curioso, al final de esta cinta se presenta una declaración supuestamente hecha por Zodiac, donde dice que sigue esperando una buena película sobre él. Esta se quedó corta, ¿será la de Fincher la indicada?. Si quieres ver algunas escenas o saber más, visita: http://thezodiacfilm.com/

Por Vera Anderson, corresponsal Hollywood.

Artículo de la revista Cine Premiere, junio del 2007.
Imágenes:
http://www.blockbuster.com.mx,http://www.iheartjake.com/

4 comentarios:

devezencuando dijo...

Finalmente, y después de mucho esperar -por lo menos para mí-, llega "Zodiac" a nuestro país en formato DVD.

La fecha oficial de lanzamiento es el 18 de octubre pero desde la semana pasada ya está disponible en algunos videoclubs.

Anónimo dijo...

Habrá que verla, basada un hecho real que desconocía hasta el momento en que empezó a hablarse de la película.

Un abrazo devez,

Dalia dijo...

vaya espero que ahora si la puedas ver DVC...

besitos

Rosa dijo...

Estupendo artículo. Creo que a cualquiera obsesionaría dar con un asesino tan particular.
Ví la película, y como ya comenté me gusto mucho la actuación de Jake y la de Dowey.
He tenido oportunidad de ver "la otra" película... es más oscura, más centrada en el asesino y sus tormentosas llamadas al policía. Te deja un mal sabor, no sé cómo calificarla.
me quedo con la de Finsher.