Donnie Darko es una de mis películas favoritas. Para mí supuso un descubrimiento genial, una paja mental que sin embargo no dejaba de ser comprensible, entretenida y en muchos momentos virtuosa. Gracias a ella Jake Gyllenhaal es ahora quien es, gracias a ella Richard Kelly tuvo vía libre para hacer una paja aún mayor y pegarse una leche como pocas se han visto, y gracias a ella y su condición de peli de culto, hoy estamos a punto de ver una innecesaria e injustificada secuela.
Muchas secuelas de hoy día no tienen necesidad alguna de hacerse, pero al menos parten de pelis cuya continuidad no supone algo forzado o un disparate. En este caso me da que sí. Donnie Darko era una peli autoconclusiva, empezaba y acababa en el mismo punto, y sobre todo (y aquí llega el SPOILER)… el prota muere tras ser consciente de su destino, y su muerte sirve para que los demás puedan avanzar con sus vidas. Todo se resuelve. Entonces ¿por qué hacer una secuela de una peli cuyo protagonista no existe ya y cuyo misterio acaba resuelto? Vale, sí, dinero.
En esta segunda parte el protagonismo recae en Daveigh Chase, la hermanita de Donnie Darko que ha crecido y de pronto se ve inmersa en una encrucijada similar donde autismo adolescente, religión, ciencia y viaje iniciático se dan la mano. Es decir, lo mismo, pero no. Quizás tenga un pase, no tiene por qué ser una peli horrenda (aunque va directa a DVD), pero creo que hay pelis que no requieren secuelas, que cierran todo lo suficientemente bien como para darles continuidad o explicación. Recordad el caso de Cube. La peli es lo que es, termina perfectamente, aunque deje algunos enigmas (y ahí está la gracia) sin resolver. Las dos secuelas vienen a dar explicación al mundo de Cube y fallan en todo. Por un lado repiten lo ya visto, y por otro, le quitan el misterio de no explicar una situación imposible (y por eso mismola original resulta más verosimil en su contexto).
Fuente: http://www.lashorasperdidas.com/
Muchas secuelas de hoy día no tienen necesidad alguna de hacerse, pero al menos parten de pelis cuya continuidad no supone algo forzado o un disparate. En este caso me da que sí. Donnie Darko era una peli autoconclusiva, empezaba y acababa en el mismo punto, y sobre todo (y aquí llega el SPOILER)… el prota muere tras ser consciente de su destino, y su muerte sirve para que los demás puedan avanzar con sus vidas. Todo se resuelve. Entonces ¿por qué hacer una secuela de una peli cuyo protagonista no existe ya y cuyo misterio acaba resuelto? Vale, sí, dinero.
En esta segunda parte el protagonismo recae en Daveigh Chase, la hermanita de Donnie Darko que ha crecido y de pronto se ve inmersa en una encrucijada similar donde autismo adolescente, religión, ciencia y viaje iniciático se dan la mano. Es decir, lo mismo, pero no. Quizás tenga un pase, no tiene por qué ser una peli horrenda (aunque va directa a DVD), pero creo que hay pelis que no requieren secuelas, que cierran todo lo suficientemente bien como para darles continuidad o explicación. Recordad el caso de Cube. La peli es lo que es, termina perfectamente, aunque deje algunos enigmas (y ahí está la gracia) sin resolver. Las dos secuelas vienen a dar explicación al mundo de Cube y fallan en todo. Por un lado repiten lo ya visto, y por otro, le quitan el misterio de no explicar una situación imposible (y por eso mismola original resulta más verosimil en su contexto).

1 comentario:
¿te puedes creer que no la he visto?
No tengo perdón, glupssssss!!!!!!
Besitos
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