lunes, mayo 28, 2007

Jake en el "Guardian Monthly", Mayo 2007.


La elección de los personajes en películas de Jake Gyllenhaal le ha significado que su opinión le sea solicitada en todo, desde el calentamiento global hasta la guerra. Su más reciente “retrato” es sobre un asesino múltiple –dónde logra encontrar sus profundidades más escondidas-. Emma Brockers se encuentra con la brillante estrella de Hollywood.

Por un momento el año pasado, Jake Gyllenhaal estuvo en todos lados y los asuntos que demandaron su atención fueron numerosos: estuvo la guerra en Irak, la cual abordó en “Jarhead”, ambientada en la Primera Guerra del Golfo; interpretó a un genio (en Proof); abordó la homofobia en la América rural (Brokeback Mountain); y –recordando su papel en la peli de desastres del 2004 “The Day Aftertomorrow”- es un actor fuertemente comprometido con la política y el calentamiento global. Cuando Gyllenhaal no estaba lidereando la mayor parte de los asuntos a tratar del día, su hermana, Maggie, estuvo dando todo lo que tenía sobre el tema “El Mundo Después del 11 de Septiembre”, gracias a su aparición en el filme “World Trade Center”. Algunos días parecía que simplemente no habían suficientes asuntos para captar las opiniones de los hermanos Gyllenhaal.

La suya es una familia clásica liberal de Hollywood: padre, Stephen, director; madre, Naomi, guionista; y dos hijos que comenzaron a actuar desde sus días de escuela. El primer papel profesional de Gyllenhaal fue a la edad de diez, interpretando al hijo de Billy Crystal en “City Slickers”, y después de eso, sus padres le hicieron rechazar muchos papeles para que pudiera concentrarse en la escuela. A los 19, tomó su primera decisión, en un filme llamado “Octuber Sky” - “La historia real del hijo de un minero de carbón que fue inspirado por el lanzamiento del primer Sputnik para construir un cohete contra los deseos de su padre”- y desde entonces se ha convertido en el chico favorito para cualquier filme que requiera sensibilidad con apenas suficiente intelectualidad para inyectar un poco de comedia.

Gyllenhaal estuvo en Londres para presentar un premio en los Bafta´s, habiendo ganado uno él mismo el año pasado. También está promoviendo su nueva peli, “Zodiac”, sobre un asesino serial, co-protagonizada por Mark Ruffalo y Robert Downey Jr. Está basada en las memorias de Robert Graysmith, un dibujante del “San Francisco Chronicle” en los años 70´s, quien fue más allá de si mismo para investigar a un asesino serial que aterrorizaba la ciudad bajo el pseudónimo de “El Zodíaco”. Graysmith comienza a obsesionarse con el caso de tal forma que él mismo va adquiriendo características sombrías como las del propio asesino, fue tanto que Gyllenhaal estaba nervioso cuando lo conoció. “No fue la idea más agradable”, dice. “¿Así que es la clase de sujeto que encaja en un asesino serial?”.

El resultado es una peli de policías muy recomendable, y los tres actores protagónicos, incluyendo a Robert Downey Jr. como el principal, retorcido y alcohólico periodista de la nota roja, son un placer de ver. Asumo que para Gyllenhaal fue un alivio salirse de sus anteriores interpretaciones, pero, dice, “Extrañamente, quiero hablar acerca de todo eso”. La política fue siempre una parte importante con la que creció en su casa y hoy Gyllenhaal lee los periódicos en línea locales y extranjeros y guarda obsesivamente partes del New York Times. Su conocimiento sobre el tema es poco creíble, aquí y allá, por el débil conocimiento que por lo general la gente le adjudica a los actores, y esperan que termine un discurso contra la guerra en Irak con un encogimiento de hombros. Es apasionado y está bien informado. En diez años más podría ser el próximo George Clooney; o también podría ser un Sean Penn.

A sus 26, es todavía considerado un adolescente, lo cual es un grave inconveniente para ser tomado en cuenta en asuntos importantes. “Bueno, creo realmente en lo que esta película (Zodiac) es –probablemente me veas como a un loco-pero creo que trata acerca del advenimiento del teléfono celular. Sería una peli de 25 minutos si hubiera habido teléfonos celulares en los años setenta. Porque todas las cosas fallan, si hubiera habido medios de comunicación entre personas tan rápidas como un mensaje de texto o una llamada telefónica, pienso que ellos podrían haber resuelto esto. Esta peli es mucho acerca de la falta de tecnología”.

Supongo que debo de estar mirándolo como a un loco porque agrega, “Pero es agradable hablar acerca de asesinos”.

Fue Donnie Darko lo que trajo a Gyllenhaal a una audiencia más extensa, y lo que le trajo Donnie Darko fue, de una manera indirecta, el Budismo. Después de dejar la escuela, voló al otro lado del país para asistir a la Universidad de Columbia en Nueva York. Maggie, tres años mayor que él, ya estaba ahí y juntos tomaron una clase llamada “Introducción al Budismo Tibetano”. “Ya había leído algunos libros que mi madre me dio, de esos que tratan acerca de “¿Dónde estás ahora?”, y poco a poco me fui interesando en el tema. Pienso que el Budismo es extraordinario. También pienso que la religión en general, organizada o no en su concepción, es extraordinaria. Me encantan sus ideas. Creo en ellas intuitivamente. Estuvimos hablando del “chí” la noche anterior, de la energía, y a toda esa gente lo le interesan esas sandeces, yo lo hago la mitad del tiempo también, y entonces me di cuenta que hay algo inherente en mí que cree en la energía entre las personas. Y en la energía por sí misma. Y eso es apenas una ley. Eso tiene un significado. No vacila. No es algo que haya sido creado por nosotros, existe literalmente. Lo encuentro fascinante, y creo que es lo que me empujó al Budismo”.

Donnie Darko o es muy profunda o es completamente sin sentido; es difícil de decir, pero en cualquier caso tiene un largo culto de seguidores y muchos sitios web dedicados a analizar su contenido (Si nunca la haz visto, es la historia de un adolescente que tiene sueños lúcidos en un universo tangencial que resalta la paradoja por excelencia de la existencia o algo parecido). Por sus estudios en la religión oriental, Gyllenhaal se entusiasmó por escribir y le encendió de nuevo su gusto por la actuación, que había comenzado a decaer. Dejó Columbia después de dos años aún pensando que podía con los estudios y con la idea de que pudo conseguir “los mejores conocimientos de su vida”. Pero se sentía creativamente mal entendido, y “no era feliz usando sólo mi intelecto. Crecí más seguro con la idea de que si más utilizo mi intelecto, menos feliz soy”.

Gyllenhaal es muy bueno como Donnie Darko, como también lo es como Robert Graysmith, y ambos personajes existen en la línea que separa lo escalofriante de lo adorable. Creo que esto tiene algo que ver con su talento como comediante. Cuando no está hablando del Budismo, hay un aire de autodesaprobación que viene de Gyllenhaal por la forma en que mira desde ciertos ángulos, como una versión benigna del Joker de Batman.


Es sorprendentemente ambivalente en su actuación. En 1989, mientras se preparaba para su primer rol, su madre fue nominada para un Oscar por su guión de “Running On Empty”, y Gyllenhaal sabía de la desventaja de tener padres en la industria. “Probablemente puedes batallar un poco”, dice, “Cuando tu familia hace películas y cuando tu padre es director y tu madre escritora, hay una constante, hasta para un niñito de un par de meses que tiene la atención de sus padres puesta en otro lado…hay siempre que batallar un poquito. Observo a los niños de ahora y me doy cuenta de lo impactante que son estas pequeñas cosas”.

El problema entonces es un poco de atención. Parte de la razón por la que presionó a sus padres para que le permitieran actuar desde niño fue que él quiso ser parte de sus intereses. “Pienso definitivamente que hay un poco de doble cara…Pienso que hay niños que son puestos en esto porque sus padres quieren algo de ellos, o los están usando, sin ni siquiera saberlo o sin estar plenamente conscientes. Lo mío es complicado por el hecho de que algunas personas lo hacen por puro amor al arte, y entonces hay, como…Pienso ultimadamente que la razón por la que hago esto es porque quise ser parte de ello (del mundo de mis padres)”.

Bien, digo, es una suerte que hayas sido bueno en ello. “Es chistoso, porque fui (siempre me presentaban como) ‘El hermano menor de Maggie’ y era como: ‘No, no lo soy’. Pero lo soy”. El inconveniente de comenzar a trabajar tan joven, implica, que tomas decisiones que afectan tu vida entera, en un tiempo en que tus mayores decisiones serían escoger entre los sabores de fresa o chocolate. Esto lo ha dejado desconcertado acerca de su vida y de lo que debería de estar haciendo con ella. “¿Por qué lo hice?. ¿Por qué empecé tan joven?” dice vagamente. “Sí, esa es la cuestión”. ¿Alguna vez te preguntas si la actuación quizá no sea lo que deberías de hacer? “Aún pienso en ello todos los días”.

Sus opciones están ensanchadas por la otra parte de su educación; la conciencia social recalcitrante y la creencia que tuvieron sus padres al exponer a sus hijos a una gran variedad de experiencias. Para compensar su estilo de vida en Hollywood, los padres de Gyllenhaal se aseguraron de que viera el otro lado de la vida. Pasó el día de su bar mitzvah como voluntario en un refugio para desamparados. En la adultez, ha interpretado a personas desordenadas o marginadas. En “The Good Girl”, la muy subestimada peli con Jennifer Aniston, popularizó el cliché del post-Holden Caulfield en la juventud americana. En “Jarhead”, una película de Sam Mendes que trata de un grupo de “marines” que pierden el tiempo esperando la guerra, interpretó al francotirador Anthony Swofford. Interpretar a gente real es problemático, pero por lo menos con Swofford y Homer Hickam de “October Sky”, “tenía la sensación de que ambos se pusieron de acuerdo con la historia que contaron”.

Pero para nada obtuvo esta misma sensación por parte de Graysmith, que aún la daba miedo, a pesar de ser aparentemente una buena persona. “Fue la persona más dulce y más amable, pero muy distante. Se sentó y dijo, ‘Soy realmente un gran admirador. Estoy muy feliz de que me estés interpretando’. Fue como darme las gracias”. Pero entonces, “Ocasionalmente observaría cosas en mi, y yo pensaba, ‘¿Qué está mirando?’. Y él decía cosas como, ‘Me gustan tus zapatos, ¿dónde los conseguiste?’. Y después de una hora con todo eso, me di cuenta de que si no le contestaba como él quería, me lo iba a preguntar de otra manera. Era incesante, casi un periodista obsesivo. No permitiría que le mintieran”.

No era trabajo de Graysmith rastrear al asesino, era “sólo su interés particular. Y quería saber de dónde venía ese interés. Todos me dijeron, cuando conozcas a Robert, entenderás. Y entonces lo conocí y me di cuenta: él verdaderamente se divertía con eso”.

Gyllenhaal vive en Nueva York. Salía con Kirsten Dunst. Tiene un diario y quizá explore su vena literaria en el futuro. El y su hermana Maggie no hablan mucho de sus trabajos, sólo lo hacen cuando uno de los dos está atorado en algo; es importante, dice, para él ser “un buen hermano” con ella. Está emocionado por las próximas elecciones en los Estados Unidos, pero no se ha decidido aún entre Hillary Clinton y Barack Obama, “es bueno pensar en tener como prospectos a una mujer o a alguien de diferente raza como Presidente de los USA”. Ha aprendido a decirle a las personas “que soy canadiense cuando voy a países extranjeros”. Está un poco desconcertado porque no hay mucha diferencia entre los Demócratas y los Republicanos. Desea que los políticos hablen más simple y llanamente para que no tengas que adivinar qué es lo que trataban de decir.

“Veo a políticos batallando como si de actores se tratara. Actores y políticos comparten muchas similitudes. Y es triste cuando los políticos tienen que actuar. Es como cuando apelas a todo el mundo, puede parecer que todos te quieren, pero ¿realmente eres quien dices ser?. La habilidad del ser humano consiste en tratar con gente que te agrada y que no te agrada. Pero cuando estás consiguiendo votos, es, un poco como, ¿quién te toca ser ahora?”. Gyllenhaal aún busca la respuesta.

“Zodiac” está siendo exhibida en Estados Unidos y Canadá. El 18 de mayo se estrena en el Reino Unido, España e Italia y el 30 de mayo en Francia y Alemania.

Agradecimientos especiales a Leonor por traernos el enlace y a nuestro1963 por actualizarme el contenido y por facilitarme las fotos que ilustran la versión impresa.

2 comentarios:

Dalia dijo...

Muy buena la entrevista, gracias.

devezencuando dijo...

Gracias a ti Dalia por tomarte la molestia de leerla.

La verdad es que es algo extensa pero tiene datos muy interesantes.

Pensar que Jake está en este negocio porque precisaba la atención de sus padres. Se me hace curioso pero ha sido un muy buen acierto por parte de él.